viernes, 30 de mayo de 2014

CARACOLES

Tened a mano un cubo y procurad comer bien antes de continuar leyendo esto porque la detallada descripción del fenómeno primaveral que haré a continuación puede dejaros sin apetito de ahora a un mes.

Hace unas semanas nos escribieron pidiendo que cocinásemos unos caracoles y la reacción de todas fue la misma que la de cualquier persona del mundo al entrar en su casa y oler una coliflor.

Pensamos que los caracoles iban a encajar mejor en otra categoría del blog, por supuesto, la de comida que no debería existir. Pero como no se puede hablar sin saber ni criticar sin conocer, he tenido que probar los caracoles, y me alegra decir que la experiencia ha sido irrepetible. Porque no la pienso repetir, vaya.